Lideres Nacionales
¿Quienes Somos?
¿Quienes somos?

Actualmente El Concilio General de las Asambleas de Dios es la denominación evangélica más grande en Uruguay, estando presente en los diecinueve Departamentos y en casi todas las ciudades y pueblos del país, como en gran parte de los barrios de Montevideo. Contamos con tres Institutos Bíblicos (IBA, CEB, SIPO), más uno por extensión (IETE). Tenemos un centro de rehabilitación para drogadictos que atiende a varones, y otro para mujeres. Igualmente está en funcionamiento un hogar de niños y hay otoro en proceso de fundación. En varias partes del país funcionan comedores y merenderos donde atendemos a cientos de niños. Trabajamos en confraternidad con Las Asambleas de Dios en 205 países. Tenemos misioneros uruguayos enviados oficialmente por nuestro Concilio en Lituania, España, Ecuador, Asia Central y Norte de África.

Web Asambleas de Dios de EEUU: http://asambleasdedios-conciliogeneral.org/

Nosotros
Nosotros

El Ejecutivo de LADU actualmente está formado por 10 Presbíteros, el Presidente, el Secretario y el Tesorero. Estos hermanos son Ministros Ordenados del Concilio que han sido votados democráticamente por la Asamblea para desempeñar su función, que es velar por el mejor funcionamiento de la Iglesia a nivel Nacional, y representar al Concilio uruguayo en las Asambleas internacionales.
Los miembros del ejecutivo se reúnen regularmente para evaluar y tratar los temas que le atañen. La Asamblea elige quienes desempeñarán esta responsabilidad cada dos años, siendo electivos aquellos que tengan un buen testimonio como cristianos y ministros de Cristo; personas sin tacha en su porte, que puedan cumplir con la responsabilidad que se les encomienda.
Al lado se dispone un cuadro con más información.

Historia
Historia

El 17 de mayo de 1946 en el vapor “Cuba Victory”, llegó de Estados Unidos al puerto de Montevideo el misionero Raymond De Vito, quien venía acompañado por su esposa Dorothy y su pequeña hija Judy. Esta familia había partido desde Houston, Texas, con destino a Buenos Aires. Durante el viaje, luego de mucha oración, el Señor les habló que debían venir a Uruguay. Antes de llegar a nuestro país el barco se detuvo en Brasil; allí De Vito conoció a unos misioneros suecos, que lo conectaron con Otto Nelson, misionero de este país en Uruguay, quien estaba esperando a De Vito cuando llego a nuestro país. Luego De Vito estableció contacto con un misionero norteamericano de nombre Ed. Miller, quien les ofreció hospedaje hasta que consiguieran un lugar donde vivir.
Ed. Miller había llego unos meses antes y había alquilado una casa ubicada en la calle Jaime Cibils 2826. Como era músico, violinista, abría el salón y tocaba su instrumento con el fin de atraer a las personas y luego predicarles, pero su intento no prosperó. Cuando conoció a De Vito, le traspasó el alquiler del salón y se fue a Buenos Aires. Así obtuvo De Vito un lugar donde iniciar su ministerio. Se mudó a esta casa, e impulsado por su gran espíritu misionero vivió en ella por dos o tres años en forma muy rudimentaria. El 13 de Julio de 1946 empezó con las reuniones, las cuales consistían en abrir el salón y predicar. El primer asistente fue el sueño del salón, el señor Lorenzo Loinás, quien fue el primer creyente con que contara Las Asambleas de Dios en el Uruguay.
En abril de 1948 comenzó el programa “La voz de la verdad” en radio Carve de Montevideo. Fue el único programa de Las Asambleas de Dios, fuera de los Estados Unidos, que se mantuvo por más de 25 años. Al principio el hermano De Vito escribía los mensajes y pagaba un locutor profesional de la misma emisora, para que los leyera, debido a su fuerte acento extranjero.
De Vito, también empezó a evangelizar en el barrio de Manga con evangelismo personal casa por casa, y luego inició predicaciones en una casa particular. Una de las primeras personas convertidas a través de la obra de De Vito fue la hermana Esmeralda de Alonso, quien luego fuera la responsable de esta iglesia desde sus comienzos.
En el año 1950 De Vito se fue de licencia a los EE.UU y durante ese período lo sustituyó el pastor Lindolfo Calviño viniendo desde Buenos Aires, quien durante su ministerio vio crecer la iglesia, y pudo ver muchos hermanos recibir el bautismo en el Espíritu Santo. También es este período se iniciaron las reuniones de jóvenes. Al regresar De Vito a fines de 1951, el pastor Calviño se trasladó a Florida con el fin de pastorear una nueva obra. En ese mismo año, en 1951, empezó el proceso de la inserción de los hermanos eslavos a las Asambleas. Un proceso que fue muy significativo, pues el movimiento pentecostal comenzó en Uruguay en 1928 cuando llegaron desde Rusia algunos hermanos pentecostales, quienes se ubicaron en lo que hoy es la Ciudad de Young. Uno de los primeros dirigentes laicos del grupo fue el hermano Sergio Obrusnik (padre). En el año 1929 también de Rusia llegó junto con algunos creyentes bautistas el hermano Flimenón Deleván, quien se ubicó en el departamento de Paysandú y comenzó a realizar cultos familiares, de los cuales se formó un grupo del cual el hermano Deleván llegó a ser su pastor. Hasta donde se sabe, Deleván fue el primer pastor pentecostal en Uruguay.
Unos años después, en 1933, llegó a Montevideo el hermano Pedro Cheinglinchef con su esposa, también de nacionalidad rusa, quien comenzó una obra en el Cerro, después en el centro, en la calle Maldonado y finalmente alquilaron un local en la calle Yaguaron y Lima. Los hermanos eslavos del interior de país y Montevideo se pusieron en contacto y empezaron a organizarse, hasta que en el año 1952 parte de estos hermanos se unieron con el misionero De Vito. Entre estos hermanos, se encontraba el Pr. Juan Buchtik, quien el 30 de enero de 2016 partió con el señor.
Por mucho tiempo, gran parte del liderazgo nacional salió de entre medio de los eslavos, incluso los dos primeros superintendentes nacionales (que no eran misioneros) Jorge Dagys y Elías Nikitchuk.
En 1954 se hace miembro de la iglesia de Jaime Cibils el hermano Jorge y su esposa Raquel, quien desde 1960 fue el pastor de esta primera iglesia de Las Asambleas de Dios en el Uruguay.
El Señor también empezó a obrar en el interior del país y nuevas obras comenzaron a aparecer.
A saber:
-1950 Paul Piugh inicio una nueva congregación en Paysandú.
-1955 Franklin y Helen Dumbar Fundaron la iglesia en San José.
-1961 Los hermanos Guilmor realizaron una campaña en Artigas que alcanzo a 1500 personas.
También en este año los hermanos Jeffrey fundaron nuevas obras en Rosario, Melo y Minas.
-1963 Gene Staples y su esposa iniciaron la iglesia en Colonia.
-1964 Gene Staples y su esposa abrieron nuevas obras en Treinta y Tres y Durazno
-1966 Antonio Giordano fundó la iglesia en la ciudad de Rivera.
Al principio de la década del 60 entró en escena el evangelista argentino Salvador Mairena quien está ligado al crecimiento de todas las denominaciones pentecostales del Uruguay, ya que en 1961 realizó grandes campañas en Fray Bentos, Dolores y Nuevo Berlín. A demás de haber sido el primer predicador en la mayoría de las iglesias con que hoy contamos.
Otro ministro que jugó un papel preponderante en el desarrollo de Las Asambleas de Dios fue el estadounidense Ricardo Jeffrey. Aunque no realizo muchas cruzadas en nuestro país, muchas de las iglesias fueron levantadas por él, posiblemente 60 o más.
Hasta mediados del 70 la mayor parte de la obra se concentraba en el interior. En el mes de enero de 1975, a través de una campaña evangelística, se abrió una iglesia en el barrio Curva de Maroñas, en Montevideo. Un año más tarde, se hicieron cuatro campañas con el propósito de abrir nuevas iglesias en Montevideo, las cuales dejaron buenos resultados. Entre las iglesias de esa época podríamos citar la del barrio Reducto, que actualmente se ubica en la Av. San Martín 1580. También debemos mencionar que el 27 de enero de 1979, se organizó una nueva iglesia en pleno centro de Montevideo, siendo su pastor el hermano Pedro Solís.
No restamos importancia a todas las demás iglesias que no han sido nombradas, para hacerlo sería necesario un libro entero.

Creemos que hasta que el señor vuelva a buscar a su Iglesia esta historia se seguirá escribiendo, pues creemos lo que dice el profeta Habacuc: “...La tierra será llena del conocimiento de la gloria de Jehová, como las aguas cubren el mar” Habacuc 2:14

 

 

-El primer misionero: Raymond De Vito
-La primera Iglesia: Jaime Cibils 2826
-El primer pastor: Raymond De Vito
-El primer Convertido: Lorenzo Loinás
-El primer Bautismo: Charles Scarzella y Lorenzo Loinás
-El primer programa radial: “La voz de la verdad” en radio Carve
-El primer pastor Uruguayo: Adolfo Píriz
-El primer anexo: Barrio “Brazo Largo” de Montevideo
-La primera iglesia del interior: Paysandú – 1950
-El primer instituto bíblico: En agraciada 2800 esq. Tapes – 1960
-Los primeros graduados: Rosa Kacheska, Oflesia Yesci, Gladis Gula, Elías Nikitchuk, Carlos Silveira
-La primera confraternidad nacional de los Embajadores de Cristo: Año 1951 en Paysandú
-La primera conferencia general: El 11 de abril de 1952 en Paysandú
-El primer superintendente: Lindolfo Calviño

Videos
Visión
Visión

VISIÓN

Las grandes necesidades y dificultades que enfrenta la sociedad uruguaya nos incentiva a trabajar en diferentes direcciones para que todos seamos protagonistas al escribir una nueva historia y vivamos tiempos de
TRANSFORMACIONES espirituales en nuestra nación.

La historia de los grandes cambios es para personas que quieren ser protagonistas, que tienen gran valentía para sumarse al proyecto de conquistar un país que debe avanzar en la dirección del Espíritu Santo. Creemos que este tiempo ha llegado para URUGUAY.

Nuestra visión implica entender que este es un tiempo para invertir y apoyar en diferentes edades y extractos sociales, donde niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos y familias necesitan una transformación de vida. Para eso, utilizaremos todos los recursos y medios que estén a nuestro alcance, para que el poder del mensaje Cristiano siga transformando cada vez más nuestra sociedad, y para que cada vez más niños, adolescentes, jóvenes, adultos, ancianos y familias, sean llenos de esa esperanza, paz interior y alegría de vivir que solo se puede encontrar en Jesús.

LADU trabajará cada vez más fuerte para que la labor que venimos realizando desde hace casi setenta años sea cada vez más amplia y fructífera, a través de nuestras congregaciones, institutos bíblicos, merenderos, centros de rehabilitación, hogares de niños y de ancianos, centros de atención a carenciados y sectores vulnerables de la sociedad. Partes de ese gran trabajo ya está en funcionamiento, otras en proceso de concretarse.

Por eso es que te invitamos, para conocernos y para que juntos trabajemos para que nuestro Uruguay sea transformado bajo la bendición y el favor de Dios.

 

Misión
Misión

MISIÓN LADU
Una proclama poderosa

Hace casi siete décadas que estamos difundiendo junto a otros cristianos este mensaje que dignifica al ser humano.
Este mensaje que eleva a la familia, a la mujer, este mensaje de respeto al anciano y de responsabilidad y atención al niño porque «de los tales es el reino de los cielos»
Este mensaje que nos dice que todo ser humano es redimible cuando se acerca a Dios. Por eso es que vamos con esta proclama aún a las cárceles.
Este mensaje que nos da fe y alivio, porque Dios todo lo puede. Por eso llevamos esta proclama de esperanza aún a aquellos para cuyos males la ciencia no tiene aún la solución.
Este mensaje que nos dice que podemos ser instrumentos en las manos de Dios para que nuestro mundo sea un mundo mejor. Por eso es que entre otras cosas, practicamos la ayuda mutua, no de un modo institucional sino personal, pues estas cosas las hacemos porque es parte de la vida cristiana.
TRABAJAMOS PARA LLEVAR A LOS URUGUAYOS A UNA MEJOR VIDA

En muchos aspectos hemos pasado más de sesenta años trabajando en nuestro país de una manera silenciosa. Lo hemos hecho así porque no creemos en hacer las cosas para auto promocionarnos. Pero creemos haber contribuido en la medida de nuestras posibilidades a una mejora en la vida de muchos uruguayos y la historia confirma que todo aquel que pasó por alguna de nuestras iglesias, en cualquier parte del país, contó con nuestra ayuda siempre.
Es que nuestra membrecía está integrada por el mismo abanico de clases y niveles educativos de la sociedad uruguaya, por lo que entre nuestras filas hay trabajadores independientes y dependientes, empresarios, funcionarios públicos, educadores, universitarios, amas de casa, etc.
Así fue que llegamos a muchas familias al borde de la desintegración, a alcohólicos, drogadictos, delincuentes, enfermos física y psíquicamente y a tantos otros que sin necesidades tan críticas o apremiantes, de una u otra manera buscaban un motivo más profundo para sus vidas.
Por ello nuestro púlpito se ubicó en templos, plazas, baldíos, carpas, hospitales, cárceles, la mesa familiar, el ómnibus, la rueda de mate, en fin todo sitio que nos recibió.
Algunos necesitan llenar su soledad, encontrando una «familia» cristiana que les acompañe y les dé la oportunidad de sentirse útiles.
Tantos aún necesitan encontrar la esperanza de un horizonte nuevo a través de la fe, la felicidad de la paz interior mediante la reconciliación, y la alegría, esa alegría de vivir que los uruguayos estamos perdiendo y con la que Dios nos inunda.
¡Qué distinta es la vida cuando tenemos la bendición de Dios!
... Y podríamos agregar, ¡¡¡cuánta falta nos hace!!!
Puede que seas tú quien esté buscándola.
Por eso es que te invitamos, para conocernos y para que juntos roguemos a Dios y oremos para que nuestro Uruguay cuente con el favor de Dios.

¿En qué creemos?
¿En qué creemos?

La Biblia es nuestra regla suficiente para la fe y la práctica. Esta declaración de Verdades Fundamentales se presenta solamente como la base de nuestra confraternidad (para que todos hablemos la misma cosa, 1 Corintios 1:10; Hechos 2:42).